
Cortesía: Sin Frontera Agencias SFAS
158 años de prisión al Exsecretario de Seguridad Pública, busca la fiscalía tabasqueña, así lo informó, Oscar Tonatiuh Vázquez
• Después de la detención de Hernán Bermúdez Requena se abrió la caja de “Pandora”: pactaron elección con el n4rco, crearon “La Barredora” y sale a flote la traición al “Pelón de Playas del Rosario”.
• Se beneficiaron con huachicol, cobro de piso, tráfico de ilegales, entre otros, teniendo al frente a Ulises Pinto Madera “El Mamado”
• Investigan a Amílcar Sala, hermano el Ruso, “Maltrata” o “El Polaco”, gente de los Z’s, ahora del CJNG; Armín Marín de la región de Los Ríos, Mario de la Rosa Gutiérrez de Marogu, entre otros empresarios del edén y familias de abolengo, metidas en lo turbio
• Habría cacería de policías estatales y del último brazo de los de la “escoba”, quienes siguen causando violencia y muerte en territorio tabasqueño.
HE AQUÍ LA HISTORIA
Por Isaac Mendiola/Ciudad de México.- La captura de Hernán Bermúdez Requena abrió la caja de Pandora en Tabasco. Según testimonios ante la FGR, el exsecretario de Seguridad negoció con capos locales durante la elección de 2018 para garantizar el triunfo de Morena y la llegada de Adán Augusto López al poder sin disturbios. El pacto incluyó protección y reacomodo del n4rco.
De acuerdo con información publicada en medios, ya con López en la gubernatura, Bermúdez fue premiado con cargos clave: primero director de la Policía de Investigación y después secretario de Seguridad Pública. Desde ahí, según los testigos, operó un relevo cr!m!nal: cayó “El Pelón de Playa”, pero sus negocios de huachicol, cobro de piso y narcomenudeo continuaron bajo “La Barredora”, su propia estructura.
El engranaje lo completaba Ulises Pinto Madera, alias “El Mamado”, quien habría gestionado los negocios de huachicol y gas LP. Un testigo protegido de la FGR, identificado como CTDR, reveló que la violencia —quema de autos, cu3rpos colg4d0s y mantas de 4menazas— se fabricaba para justificar detenciones y mantener el control del territorio.
El escándalo salpica además a empresarios de renombre y familias de abolengo del edén, beneficiadas con gasolineras y operaciones turbias. Nombres como Armín Marín, Mario de la Rosa Gutiérrez de “Marogu”, y Almicar Sala, aparecen bajo la lupa. La investigación también apuntaría a que la red alcanzó a policías estatales y a políticos que hoy tiemblan.
La extradición de Bermúdez desde Paraguay reaviva un expediente explosivo: si el “Abuelo” decide cantar, los hilos llegarán hasta la cúpula política. Adán Augusto López, hoy coordinador de senadores morenistas, aparece en el centro del huracán. Lo que se destapó no es solo crimen organizado: es la traición de la seguridad pública puesta al servicio del narco y del poder.



